Yoga Terapéutico en Zaragoza: cómo trabajo yo y para quién es

Si algo he aprendido en estos 26 años de profesión, es que el cuerpo tiene una voz propia y que la palabra «yoga» se ha quedado pequeña.

Hoy, bajo ese paraguas cabe todo: clases multitudinarias en gimnasios, sesiones a 30 grados, retos de 30 días o posturas imposibles para cuerpos normales en Instagram.

Por eso utilizo el apellido terapéutico. No para ponerle un nombre bonito, sino porque describe con honestidad lo que ocurre en mi sala.

Porqué lo llamo terapéutico

Lo llamo terapéutico porque el yoga, bien hecho, ya lo es. No le añado el apellido para acotar a un público con patologías, lo uso porque describe de verdad en una práctica seria: terapia a nivel físico, mental y emocional, los tres a la vez.

Por eso vienes a mis clases personas muy diferentes. Con dolor crónico, mujeres en momentos hormonales complicados, que arrastran ansiedad y estrés (la gran mayoría), deportistas que se han pasado de exigencia, o personas que llevan meses sin dormir bien. También las clases se llenan de personas que simplemente quieren cuidarse en serio, sin ningún problema concreto. Todas ellas encuentran algo que les beneficia, porque la práctica trabaja en varios niveles a la vez.

Lo que no es yoga terapéutico

No es yoga «más suave» o «yoga para principiantes». Pero si estás en ese punto, es una muy buena manera de comenzar.

No es rehabilitación médica. Pero mejoras tu agilidad y movilidad. eso seguro.

No es una práctica dirigida a la espiritualidad. Trabajamos con anatomía, respiración y fisiología. Pero es cierto que comienzas a ver la vida diferente a medida que tu cuerpo, tu mente y tu energía caminan de la mano juntas de nuevo.

Cómo es una clase mía en la sala de Plaza Sas

Lo primero que te encuentras es un grupo reducido, máximo de 15 personas, porque sino no puedo hacer bien mi trabajo: necesito veros uno a uno. Una sesión típica se parece a esto:

Empezamos sentados en el cojín: antes de mover nada, hacemos un centramiento, tomar conciencia de lo que traes hoy a la práctica. Cómo está tu respiración, qué zona pesa más, qué llevas dentro. Porque no todos los días llegamos con la misma disposición, y necesitas saber desde qué punto empiezas tú y lo que necesitas de la práctica. Yo también lo percibo, y me permite ajustar la clase a lo que tu cuerpo pide ese día, no a lo que había planeado en abstracto.

Trabajo por secuencias orgánicas: no improviso, pero tampoco repito la misma secuencia cada semana. Me encanta variar y cada práctica tiene una intención: descargar zona lumbar, abrir caderas, equilibrar sistema nervioso, fortalecer una zona determinada del cuerpo…Todo lo que hacemos empujan en esa dirección concreta.

Explico porqué hacemos lo que hacemos: te cuento qué trabaja cada postura, músculos que se activan, la energía que se mueve, qué nos aporta cada respiración. Lo aprender haciéndolo, y así también lo entiendes. Eso te lo llevas a casa.

Adapto la práctica a ti: si tienes una rodilla delicada, una hernia, embarazo, no paro la clase, doy tu versión y seguimos. tengo un ojo muy técnico por mi condición de osteópata, así que las posibilidades son infinitas.

Para quién es el Yoga terapéutico

Te voy a ser honesta, no es para todo el mundo. Y hay sitios mejores que el mío según lo que busques.

Sí es para ti si

• Tienes dolor crónico que ya ha pasado por muchos médicos, fisios y traumatólogos y nadie te termina de resolver.

• Vives con ansiedad, estrés sostenido o no consigues desconectar y notas que tu cuerpo lo está acusando

• Está en un momento hormonal complicado: premenopausia, menopausia, ciclos irregulares, post-parto

• Pasas muchas horas en silla sentado, te duele todo y quieres entender porqué

• Has hecho otro tipo de yoga y no te ha acabado de convencer

• Buscas una práctica que sostener en el tiempo, no un reto de un mes

No es para ti si

• Quieres una clase intensa tipo entrenamiento, sudar y quemar calorías. Esto no es lo mío y hay sitios que lo hacen muy bien en Zaragoza

• Buscas yoga competitivo, posturas avanzadas para Instagram o flexibilidad extrema. No trabajo así

• Esperas un enfoque puramente espiritual o místico. Aquí todo se va integrando a través del cuerpo y dejamos que la magia ocurra

Porqué este enfoque y no otro

Mi formación es osteopatía y profesora de yoga, con máster en Yoga Terapéutico. Además facilito gimnasia hipopresiva y paso consultas individuales de reprogramación energética. Cuatro disciplinas que se cruzan en un punto: el cuerpo no es una máquina averiada que hay que arreglar, es un sistema que se expresa.

Cuando te duele la espalda, no me interesa solo la espalda. Me interesa cómo respiras, cómo te sostienes, qué llevas cargando, qué has dejado de mover. Y desde ahí construimos la práctica.

Por eso una clase mía no se parece a otra clase de yoga, dicho por mis alumnos. No mejor ni peor: distinta. está pensada como herramienta de salud sostenible, no como entretenimiento.

Cómo empezar

Si estás dudando, lo más sencillo es probar una clase. No hace falta nivel previo, ni ropa especial, ni saber respirar y sobre todo, no hace falta ser flexible. para eso vienes a practicar. Vienes, te observo, y entre las dos vemos si esto encaja con lo que buscas. Y si tienes alguna duda, contacta conmigo, escríbeme y conversamos.

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